jueves, 7 de junio de 2012

CIES: UN MODELO A CAMBIAR URGENTEMENTE.

No es novedad. La inmigración ha sido siempre, en todos los países y momentos históricos una realidad tan humana, como necesaria y difícil de gobernar socialmente.

En los debates y los comportamientos sociales en relación a la inmigración aparecen desde las conductas más loables del ser humano hasta las más mezquinas. Lo que en momentos de crecimiento económico acaba siendo una pieza clave del funcionamiento de la maquinaria productiva, en las situaciones de crisis suele convertirse en uno de los chivos expiatorios de los problemas sociales. Alimentado por las conductas de aprovechamiento político de los instintos más deleznables del ser humano por parte de algunas personas con responsabilidad pública.

Lo acabamos de ver con el Real Decreto Ley 16/2012, mal llamado de sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud. Es un ejemplo de libro de como la derecha utiliza la inmigración como coartada y chivo al mismo tiempo para justificar políticas que tienen componentes claramente reaccionarios en lo ideológico, injustos en lo social y profundamente ineficientes en el terreno económico.

En España, ni existe un gasto desmesurado en Salud, ni los responsables del incremento del gasto sanitario son los inmigrantes, ni se resuelve nada – al contrario se agrava- impidiendo el acceso de los inmigrantes sin permiso de residencia a la asistencia sanitaria pública. 

En materia de inmigración los gobiernos suelen practicar políticas que dan satisfacción a sentimientos populistas pero no resuelven los problemas. Es una política que unos practican por convicción – Gobierno Aznar o Rajoy- y a la que otros no se enfrentan claramente por flojera ideológica o tacticismo electoral. 

En este contexto,los Centros de Internamiento de Extranjeros han sido impugnados desde su creación por amplios sectores sociales y ONGs. En unos casos por la función que se les hace jugar, en otros por el deterioro de las condiciones de vida que se vive en ellos y que en algunas ocasiones han sido denunciados por ONG y organizaciones humanitarias. 

Estas son las reflexiones que nos llevaron a los diputados de ICV, Laia Ortiz y a un servidor ha solicitar la entrada en el CIES de Zona Franca de Barcelona. Dando continuidad así al trabajo realizado por el grupo parlamentario de ICV en el Congreso de Diputados en las anteriores legislaturas. 

A pesar de las incomprensibles negativas iniciales, una conversación mantenida en el Congreso, el día de la huelga general de la educación, con el Ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz- y de la que ha quedado testimonio gráfico-  ha servido para que se entienda lo incongruente que supone organizar una visita de la prensa al CIE de Barcelona, mientras se niega el acceso a los Diputados que lo habíamos solicitado.

Por fin hoy, diputados catalanes de todos los grupos del Congreso  hemos podido entrar en el CIES de Barcelona. Y lo primero que debo constatar es la actitud abierta de los responsables del mismo, deseosos de mostrar su funcionamiento. Lo que aún hace más incomprensible la negativa inicial del Ministerio del Interior a nuestra presencia. Y pone de manifiesto lo ilógico y absurdo de que se continúe negando la presencia en él del Síndic de Greuges para desarrollar sus funciones.
Nuestra visita pretendía dos objetivos: conocer de primera mano las condiciones de vida y funcionamiento del Centro y contribuir políticamente al trabajo de muchos sectores sociales y ONG para exigir un cambio en la regulación de los Centros de Internamiento y las funciones que les tienen encomendadas.

Es obvio que una visita programada y de esta naturaleza le resta espontaneidad y comporta riesgos de una visión parcial e interesada. En todo caso hemos podido constatar que las condiciones no tienen nada que ver con las del antiguo CIES de la Verneda y que son en términos comparativos mejores que la de otros centros de esta naturaleza. Lo cual no es óbice para constatar que hay muchas cosas que pueden y deben mejorarse para garantizar que la estancia en estas instalaciones no supone ningún menoscabo a los derechos humanos. Una de ellas en el terreno de la mejora de la asistencia sanitaria durante las 24 horas del día.

Pero más allá de estos aspectos concretos e importantes, la visita ha servido para constatar que los CIES se están utilizando en parte para situaciones no previstas en la legislación

Conviene recordar que los CIES están previstos en la Ley para circunstancias excepcionales. Y que no deberían usarse para internar a inmigrantes por el solo hecho de estar en situación administrativa irregular en nuestro país. Especialmente en unos momentos en que muchas de estas situaciones de estancia irregular son sobrevenidas, como consecuencia de la perversa legislación de extranjería, por la que una persona que lleve muchos años en nuestro país en situación regular puede pasar a ser irregular simplemente porque la perdida de empleo le comporta una avalancha de consecuencias administrativas que le convierte en un inmigrante irregular.

Hoy hemos podido comprobar que, aunque son los menos, en el CIEs de Barcelona, como en el resto, están ingresadas personas que están pendientes de expulsión, pero que no tienen ni condena ni antecedentes penales o policiales y a las que solo se les puede imputar la carencia de permiso de residencia en nuestro país. 

Es tal la barbaridad que los gestores policiales del centro han decidido separar a aquellos internos con antecedentes de aquellos a los que solo se imputa residencia irregular en nuestro país. Parece que el porcentaje de internos sin ningún tipo de antecedente es menor, alrededor del 12% en el CIEs de Barcelona. Pero siendo importante este dato, no puede ocultar que hay personas humanas que nunca debieron haber ingresado

Especialmente ilustrativo la conversación que hemos podido mantener con un interno de origen senegalés, con unas circunstancias de plena integración: estancia en España des de 2007, perfecto dominio del castellano, relaciones familiares estables y trabajo entre otras cosas en dos películas filmadas en nuestro país, alguna de gran difusión mediática. Un claro ejemplo de las situaciones que nunca debieran producirse. 

De esta visita salgo con el convencimiento profundo que es necesario revisar y de manera urgente la existencia de los CIES, la función que tienen encomendada y sobre todo las características de los supuestos en los que de manera muy excepcional el internamiento temporal y muy acotado en el tiempo, que no en los derechos, podría ser autorizado por Ley.

Ello es posible, especialmente en unos momentos en que la presión migratoria ha caído en picado y que la mayoría de personas en situación administrativa irregular lo son por causas sobrevenidas. Se puede y se debe revisar urgentemente la realidad de los CIES. 

Salvo que alguien quiera utilizarlos como un instrumento de la política del chivo expiatorio dirigida contra los inmigrantes. Y esa es la percepción que en algunos momentos me ha parecido detectar de los comentarios realizados por el diputado del Partido Popular de Catalunya que ha participado en la visita. 

Me gustaría, y mucho, equivocarme, pero aún resuenan en mis oídos algunos de sus comentarios y sobre todo las consignas que utilizó en la campaña de las últimas elecciones municipales y su eslogan de “menos inmigrantes y más aparcamientos”. 

Desgraciadamente algunos no quieren perder la oportunidad de sacar ventaja política de la compleja realidad de la inmigración y su gestión social y política. 

Espero que la visita haya servido para que la mayoría de diputados nos pongamos de acuerdo en la necesaria reforma de la  regulación y funcionamiento de los Centros de Internamiento de Extranjeros.    

martes, 5 de junio de 2012

No son errores, es conflicto social en estado puro

Uno de los factores del agravamiento sin límites de la crisis y de sus consecuencias sociales es la reiterada negativa de los poderes económicos y de sus representantes políticos a identificar las causas profundas de la misma. Y lo que es peor, el aprovechamiento que de manera oportunista se ha hecho de la crisis para imponer contrareformas que suponen un ataque al Estado Social Europeo.
Algunas de estas contrareformas están teniendo un efecto boomerang y ante ello algunos de sus impulsores comienzan a  reconocer errores. Pero ello no comporta una reorientación de las políticas hegemónicas practicadas hasta ahora. Más bien al contrario parece una versión laica de la confesión sin penitencia para continuar con los mismos comportamientos.
Por ello es importante desenmascarar a quienes pretenden que todo lo que ha pasado es fruto de un cúmulo de errores provocados por la torpeza o la negligencia de los dirigentes bancarios o de los gobernantes. O lo que es peor, los intentos de diluir las responsabilidades entre todos los sectores sociales, organizaciones sociales  y partidos. Sin duda que desde el primer momento de estallido de la crisis pueden haberse producido decisiones que sean imputables a errores de apreciación o de enfoque. Pero el gran hilo conductor de estos 4 años no es un continuo de errores, casi todos en la misma dirección. Se trata de las consecuencias del comportamiento de una casta social que no ha querido desaprovechar esta oportunidad para imponer su modelo de sociedad y para aumentar su poder económico y político, lo que les permite continuar beneficiándose de una distribución tremendamente injusta de la renta.
Son tantos los “errores” cometidos durante estos años que en ocasiones incluso se nos pueden olvidar. Y ahora, cuando algunos comienzan a reconocer que fue un error menospreciar los riesgos acumulados en el sistema financiero español, no esta de más hacer una recopilación de los muchos “errores” cometidos. Demasiados como para considerarlos una sucesión de errores.
No fue un error ignorar reiteradamente que el crecimiento de la desigualdad provocado por una globalización sin reglas ni contrapoderes sociales o políticos está en el origen de la crisis.
No fue un error incentivar el endeudamiento generalizado como el placebo que permitía a las familias mantener una elevada capacidad de consumo con la que satisfacer las necesidades del sistema económico, a pesar de que las rentas del trabajo iban perdiendo capacidad adquisitiva.
No fue un error negar la burbuja especulativa, en el terreno inmobiliario, pero también en la valoración de los activos empresariales y de todo tipo.
No fue un error las continuas reformas fiscales que erosionaron las bases fiscales del país, haciéndolas más insuficientes e injustas. s.
No fue un error compensar esta caída de los ingresos fiscales con los que proporcionaba la especulación inmobiliaria.
No fue un error sostener que la reducción de impuestos sin más era de izquierdas.  
No fue un error pensar que la burbuja especulativa se iría desinflando lentamente sin provocar un cataclismo económico.
No fue un error negar que la crisis tuviera un importante componente propio provocado por el perverso modelo de crecimiento español sobre las arenas movedizas de la especulación.
No fue un error negar que el sistema financiero español tuviera sus peculiares activos “sub prime” y sus propios activos tóxicos.
No fue un error decir que el sistema financiero español era de los más solventes del mundo.
No fue un error identificar la supuesta rigidez del Mercado laboral español como la causante del  desempleo. Obviando la asfixia financiera a la que bancos y cajas han sometido a las empresas y la economía española.
No fue un error negar reiteradamente que el sistema financiero español ha sido el principal responsable de la destrucción de empleo.
No fue un error señalar como principal problema el déficit público, cuando en el origen de la crisis está la inmensa deuda privada, canalizada a través de endeudamiento financiero con el exterior.
No fue un error identificar los derechos de los trabajadores y los derechos ciudadanos reconocidos por el Estado social como los causantes de los desequilibrios fiscales.
No fue un error convertir a los trabajadores con derechos en los culpables de la precariedad de otros trabajadores.
No fue un error convertir a los empleados públicos en privilegiados.
No fue un error hacer de los inmigrantes los chivos expiatorios de la crisis y confrontarlos con sus conciudadanos.
No fue un error aceptar que el ajuste se debía producir en el terreno de la Reforma Laboral y de la reducción de gasto social y no en la restructuración financiera.
No fue un error que Gobiernos y Banco de España permitieran a una casta financiera y política perpetuarse en el control de las entidades financieras.
No fue un error canalizar las necesidades de capitalización de las caja hacia la comercialización a particulares de participaciones preferentes como meros productos de ahorro, cuando los inversores institucionales ya habían huido de estos mercados por el riesgo que comportaban.
No fue un error permitir que la reforma financiera se hiciera no con criterios de eficiencia económica, sino para mantener las cuotas de poder de la casta que las controlaba.
No es un error camuflar las responsabilidades de la crisis detrás de un falso conflicto bipartidista, cuando en el terreno financiero y laboral existe un continuismo en las políticas practicadas.
No es un error que el gobierno actual niegue reiteradamente la grave situación del sistema financiero y que esta es la causa más profunda de la recesión económica.
No es un error negar que la restructuración financiera se estuviera haciendo y se iba a hacer en el futuro con recursos públicos, españoles o europeos, de manera directa a indirecta.
No es un error decir que los mercados elevan la presión sobre los tipos de interés que nos exigen porque nuestra deuda pública es elevada, cuando en realidad su comportamiento viene motivado por el convencimiento que la elevada deuda privada acabará siendo deuda pública.
No es un error elevar los impuestos sobre el trabajo, las tasas en el acceso a derechos sociales fundamentales y prestaciones básicas y no sobre el capital o las grandes fortunas.
No es un error, aprovechar la crisis para desregular, individualizar las relaciones de trabajo, debilitar la negociación colectiva y privatizar los mecanismos de intermediación laboral
No es un error pretender que las tensiones de financiación del sistema sanitario vienen en un exceso de gasto y no de una insuficiencia de recursos.
No es un error criminalizar a sindicatos y movimientos sociales para evitar la aparición de cualquier forma de contrapoder social.
Y no será un error si ahora se intenta aprovechar la nueva fase de la reconversión financiera para imponer nuevos recortes en derechos y prestaciones sociales mientras se salvaguardan los intereses de los grandes inversores institucionales.
Sin duda se han producido errores en la gestión de la crisis, pero lo que explica el grueso y la orientación de las medidas adoptadas no son errores ni técnicos, ni políticos. Es la expresión de un conflicto social en estado puro. Los poderes económicos y sus representantes políticos han querido salir indemnes de la crisis y sobre todo aprovecharla como su gran oportunidad para imponer contrareformas que consoliden su poder económico y político.
Es por eso que para poder dar una respuesta en el terreno social y político es imprescindible que comencemos por desmontar las dos explicaciones “bienintencionadas” que según algunos explican la gravedad de la crisis.
La que apunta a los errores cometidos, mientras intenta conducirnos por el mismo camino.
Y la de los que ante cualquier situación o debate pretende generalizar las responsabilidades para diluir la de aquellos que desde el principio de la crisis han impuesto sus respuestas en representación de sus intereses de casta.

jueves, 24 de mayo de 2012

Intervenció per parlar de Bankia

El ministre De Guindos va comparéixer per donar explicacions sobre Bankia. Aquí teniu la meva intervenció

lunes, 21 de mayo de 2012

VAGA GENERAL SECTORS EDUCATIUS

D'aquí unes hores començara la Vaga General de tots els sectors educatius convocada per tots els sindicats de l'ensenyament i recolçada pel conjunt de la Comunitar Educativa. A ben segur que serà la mobilitzaciö més important a l'educació des de la transició. I no hi ha per menys. Els oportunistes de la crisi volen aprofitar per imposar decissions que en condicions normals serien impensables. Demà en la meva condició de Diputat al Congrés per ICV-EUiA faré tot el que estigui en les meves mans per fer palés el recolçament a la Vaga General als sectors educatius. Es una vaga contra les retallades de Wert i Rigau, tanto monta, monta tanto. Es sobre tot una vaga per la dignitat de l'educació i dels ensenyants. Es una vaga en defemsa del principal dret de les persones, després del dret a la vida. L'eduació és el dret que obre les portes a l'exercici d'altres drets. Sense educació, l'accès a la feina és més díficil, la igualtat requereix de l'educació, sense educaciö la cohesiö social és molta díficil. Ho saben els paisos que han fer de l'educaciö la seva palanca pel progrés social i l'eficiència econòmica. Malgrat les recomanacions del Consell Europeu insisteixen a tots els Governs que deixin l'educació al marge de les retallades, el Govern del PP a Espanya i de CiU a Catalunya no han volgut perdee l'oportunitat de provocar una ruptura amb el model educatiu que amb dificultats i esforços s'ha construit al nostre país. Ánims i compteu amb tit el meu/nostre suport. Bona nit i fins d'áquí unes hores, quan hagi començat a sortir el sol i amb ell la Vaga a l'educació.

miércoles, 16 de mayo de 2012

El bloc del Coscu

Visita el meu nou bloc. https://elblocdelcoscu.cat